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UN SECTOR CLAVE ANTE UN PUNTO DE INFLEXIÓN
Aserraderos 2026: entre la reingeniería urgente y el cierre de PyMEs madereras
Actualidad - 02-01-2026 08:24:12
El futuro de los aserraderos en la Argentina de cara a 2026 aparece marcado por un escenario complejo y desafiante. La industria de la madera viene de atravesar un 2025 muy adverso, con caída histórica del consumo interno, pérdida de competitividad y una fuerte reducción de la actividad, especialmente en las pequeñas y medianas empresas madereras.
Según el análisis del consultor foresto-industrial Aldo Grasso, la crisis no es solo coyuntural, sino estructural. Durante el último año, la mayoría de los aserraderos trabajó por debajo del 60% de su capacidad, con suspensiones, despidos, cero inversiones y rentabilidad negativa. En muchos casos, esta situación llevó a la paralización total de la producción.
El principal golpe llegó desde el mercado interno, con una fuerte baja del consumo y la parálisis de la construcción. A esto se sumó un contexto internacional desfavorable, con precios externos que no cubren costos y sin el repunte exportador que el sector esperaba. Para las PyMEs, que dependen del día a día, este escenario resultó crítico.
De cara a 2026, las expectativas son limitadas. Grasso advierte que, si no hay cambios profundos, muchas PyMEs podrían enfrentar una crisis terminal. El modelo tradicional de aserradero, de baja escala, con tecnología obsoleta y alta integración vertical, ya no sería viable en las actuales condiciones económicas.
La alternativa planteada es una reingeniería del sector foresto-industrial. Esto implica un cambio de modelo: las grandes empresas y mega-aserraderos concentrarían la producción primaria, mientras que las PyMEs deberían enfocarse en la remanufactura y el agregado de valor, dejando de lado actividades deficitarias como el aserrado primario o la cosecha forestal.
En este contexto, también preocupa el futuro del abastecimiento de materia prima, que hoy depende en gran parte de pequeños productores forestales. Sin un nuevo esquema de producción y provisión, el riesgo es que no solo desaparezcan los productores, sino también los aserraderos que dependen de ellos.
Si bien se mencionan problemas como los altos costos logísticos, la falta de financiamiento y la brecha tecnológica, el diagnóstico de fondo apunta a la estructura del negocio. La falta de escala y eficiencia impide absorber crisis prolongadas, algo que sí pueden hacer las grandes compañías.
Para los próximos años, la recomendación es clara: adaptarse o quedar fuera del sistema productivo. Esto incluye alianzas entre empresas, consorcios para ganar escala, mejora de la productividad, eficiencia industrial y búsqueda de nichos específicos del mercado interno.
El escenario 2026 no muestra señales claras de recuperación inmediata. Sin obra pública, sin un boom exportador y con un mercado interno debilitado, el sector maderero argentino enfrenta un punto de inflexión. El desafío será reconvertirse a tiempo para evitar el cierre definitivo de cientos de aserraderos y preservar una actividad clave para las economías regionales.
Argentina Forestal
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